Tuesday, July 19, 2011

John Waters ahora es curador

Hace varias semanas se publicó en el New York Times un artículo de Hilarie M. Sheets sobre la nueva labor de John Waters como curador en un artículo titulado "John Waters, de productor a curador" (para acceder al artículo en su versión en inglés presiona aquí).  En éste la autora expone las nuevas intenciones en la carrera de Waters la cual se ha destacado por su trabajo como director de cine de películas como Pink Flamingos (1972), Hairspray (1988) y Cry-Baby (1990), actor, artista y coleccionista de arte; de hecho, desde principios de los noventas comenzó trabajando en obras basadas en medios fotográficos e instalaciones y en el 2004 el New Museum en Nueva York realizó una exhibición retrospectiva de su producción.  

Divine in Ecstasy. 1992
Chromogenic color print, 10" x 13"
Rush. 2009
Instalación: poliuretano, aceite y plástico PVC

En una rápida escala por el círculo del arte, desde el pasado mes de junio John Waters se presenta como curador invitado con la muestra Absentee Landlord (Propietario ausente) en el Walker Art Center de Minneapolis, Minnesota, EE. UU. en la que presenta su propia visión del arte contando con obras de la colección del Walker así como de su propia colección.  Esta exhibición es parte del proyecto Event Horizon que busca exponer toda la colección del Walker Art Center en tres años.  Según la página del Walker, la idea rectora de esta exhibición es imaginar las galerías como apartamentos de alquiler donde Waters establece relaciones entre cerca de 80 obras de arte que identifica como "roommates" o compañeros de cuarto explorando las tensiones y conexiones entre obras dispares (más info).

"Soy serio en cuanto a mi apreciación del arte, sumamente serio, pero me parecen divertidas algunas cosas del mundo del arte."
"Significa divertirse y amar la historia del arte. ¿Es bello o espantoso? Para mí es las dos cosas."

Mi primera impresión al conocer sobre esto fue que rápido pensé en lo fácil de transgredir disciplinas que, aunque se mantienen en lo artístico, sus bases o conocimientos y prácticas son distintos.  No creo que esté tan mal este cambio o brinco a la curaduría pues quizás haga falta un cambio pero pienso que es un poco delicado.  Igualmente, está bien que una persona como él, con su experiencia y visión que ha inspirado a muchos durante años pueda aportar como jurado en eventos artísticos como lo ha hecho en en la más reciente edición de la Bienal de Venecia, así como las colaboraciones en otras actividades artísticas como cuando fue anfitrión o 'host' del segundo season de art:21 (la serie de arte contemporáneo de PBS que esta vez cubrió los temas de 'Historias', 'Pérdida y deseo', 'Tiempo' y 'Humor'). Lo beneficioso que le encuentro es que como director de cine su interés por la mirada y lo perceptivo podría ser favorable para la curaduría de exhibiciones de artes plásticas.

¿Será esta una propuesta realmente valiosa o es que ahora todo el mundo puede ser curador? ¿Qué es lo que verdaderamente aporta una exhibición como esta? ¿Atraer al público del entretenimiento o es parte de un nuevo paso en su exitosa carrera? ¿O más bien será para aumentar el valor de los artistas de su propia colección? Digo esto porque, según el artículo del Times, en la exhibición expone artistas que él colecciona como por ejemplo Lee Lozano, Paul Lee y Jess von der Ahe, así como algunas de sus propias obras conceptuales como diversión.

Ahora bien, más que una exhibición tradicional de museo donde usualmente existen una serie de comportamientos y códigos haciendo de la visita al museo una ritual -como bien denominó Carol Duncan-, esta muestra pretende convertirse en una experiencia divertida; aspecto muy característico de Waters.  Probablemente las influencias de sus trabajos como director de cine y actuación introducen algunos elementos más teatrales asociados al ámbito del entretenimiento y las puestas en escena, así como el fuerte sentido del humor tan presente en su obra.

"Al inicio de la muestra, una puerta cubierta con una cortina negra que emite un audio apagado hace que los visitantes experimentados del museo choquen directamente contra una pared si tratan de entrar." (SHEETS 2011)

"Colgó una fotografía hecha por él de una flor con el agregado de una línea de barrera en el piso, que en el código de los museos significa no acercarse demasiado.  Si los espectadores cruzan la línea, la flor los salpica en la cara con agua como una flor de chasco de las que llevan los payasos en el ojal." (SHEETS 2011)

Además, ha añadido otros espacios para esta experiencia como el estacionamiento, el bar, las credenciales de admisión y la guía de audio lo cual considero un plus dentro de su propuesta pues me parece muy necesario incluir otros espacios  no designados para la presentación de obras de arte pero sí adaptados para la presentación de éstas además de las áreas de las salas o galerías de un museo.  Convertir la experiencia tradicional en una experiencia expandida.

"Entre otras golosinas diseminadas por el museo está el Blue Plate Special de John Waters, que puede ordenarse en el café -a los visitantes hambrientos se les sirve no comida sino una foto de edición limitada de cartílago de carne, ojos brotando de papas y extremos cortados de verduras- y una guía de audio de la muestra grabada por Waters en una jerigonza tonta." (SHEETS 2011)

Estos elementos de la muestra son muy característicos de la propuesta como curador que nos presenta Waters: el elemento humorístico, el carácter de bromista y la intensión de borrar la línea (si existe) entre lo bello y lo feo, lo representativo del high versus low art, y de los aceptados versus los rechazados.  

En fin, este primer comentario sobre la labor de John Waters como actual curador puede que esté errado y que en realidad necesite realizar más búsquedas sobre el tema o simplemente esperar a que desarrolle más proyectos.  Tal vez si visito la exhibición cambio totalmente de opinión pero lo que escribo aquí fue lo que percibí de acuerdo a lo que he leído a raíz del artículo del NYTimes.  

En general, lo que me preocupaba al leer el artículo era la sensación de la falta de investigación para una puesta museográfica.  Aunque pasó casi un año entrando libremente a los depósitos del Walker a ver las obras de la colección me parece que su idea era más bien reflejarse él mismo en las obras; reflejar ese humor que lo caracteriza y que da la sensación de que él está presente en la exhibición.  De manera similar lo interpreta Sheets cuando se refiere al texto de pared al inicio de la exhibición que dice de manera muy subjetiva lo siguiente:

"Quiero hacer limpieza, recompensar a los agitadores e invitar a los colados"

Así mismo, me preocupa el probable conflicto ético referente a la presentación de obras de su propia colección y las de su autoría que se despliegan por toda la exposición.  Y por último, el hecho de que si verdaderamente la intensión de ser curador y si su trasfondo como director de cine, actor y artista verdaderamente puedan aportar positivamente al desarrollo de buenas propuestas curatoriales.

  
* La exhibición se presenta desde el 11 de junio 2011 hasta el 4 de marzo de 2010.

Bibliografía:
DUNCAN, Carol. Civilizing Rituals: Inside Public Art Museums, Londres-New York, Routledge, 1995.
SHEETS, Hilarie M. "John Waters, de productor a curador", Periódico Clarín (Argentina), Suplemento de The New York Times, Sección Arte & Estilo,2 de julio de 2011, pág. 16.  (Publicado originalmente en inglés el 23 de junio de 2011) 
SIMONS, Tad. "Review: John Water's Astentee Landlord @ Walker Art Center", Minneapolis + St.Paul Magazine, 13 de junio de 2011.  

Imágenes:

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